MISIÓN PERMANENTE DE LA REPÚBLICA ANTE LA OEA.

Discurso como Representante Permanente en el Primer Consejo Permanente

Sr. Secretario General Adjunto, Sr. Vicepresidente del Consejo Permanente, Representante Permanente de Guyana, Sres Representantes, funcionarios de la Organización, estimados colegas y amigos.
Me es muy grato hoy estar sentado en esta banca, en la que he estado también sentado muchas veces con anterioridad. Es volver a casa.  Esta vez vengo representando a un Estado cuyo gobierno inicia una nueva etapa en la vida democrática de mi país y que, entre otras tareas y desafíos importantes ha recuperado los valores de la política exterior argentina consistente en defender los intereses permanentes – y no circunstanciales – a través de relaciones maduras, sensatas y predecibles con todos los países amigos y, por supuesto, mediante una genuina participación en todos los foros y mecanismos multilaterales disponibles.
La agenda hemisférica incluye temas que nos afectan a todos y cuya interconexión no permite sean considerados de manera aislada.
Como fundadores de esta organización compartimos los principios fundamentales que inspiran los cuatro pilares de la Visión estratégica de la OEA: Democracia, Derechos Humanos, Seguridad Multidimensional y Desarrollo Integral, así como también y en especial,  la necesidad de fortalecer administrativa e institucionalmente a la organización, promoviendo su prestigio, revitalizando su espíritu como foro de concertación, diálogo y cooperación.
En ese contexto la democracia es, a no dudarlo, la piedra angular de esta Organización, y por lo tanto su fortalecimiento y la promoción de la buena gobernabilidad –tema éste estrechamente ligado a la lucha contra la corrupción-,  constituyen unas de sus principales tareas.
Entre ellas, el papel de la OEA en materia de solución de controversias concernientes a la promoción de la democracia le ha conferido a nuestra organización un rol preponderante a lo largo de la historia.
Por lo tanto seguiremos apoyando enfáticamente todos los esfuerzos en defensa de la democracia y del Estado democrático de derecho. Para ello, como bien sabemos, contamos con una importante trama normativa que, no sólo nos recuerda cómo definir la democracia sino, también, nos ofrece los mecanismos para protegerla y defenderla.
Apoyamos las tareas de cooperación y observación electoral, a cuyo financiamiento continuaremos contribuyendo, así como las relativas a gestión de calidad electoral, talleres académicos sobre democracia, etc.
El último ejemplo de la exitosa tarea llevada a la cabo por la Organización en esta fundamental materia, ha sido la reciente Misión a Haití, cuyo resultado, entusiastamente celebrado por mi país, sin duda fortalece al sistema interamericano y es un ejemplo elocuente de que la OEA representa un instrumento eficaz para resolver situaciones en las que la estabilidad democrática puede verse amenazada.
En ese contexto, Argentina reitera su permanente compromiso con la consolidación de los procesos democráticos en el continente, y manifiesta su disposición a colaborar en todo lo que esté a su alcance en ese sentido.
Nuestro compromiso con la promoción y protección de los DDHH, constituye una política de Estado de la Argentina.  En ese sentido, como es de su conocimiento, mi país se ha constituido en uno de los principales actores del Sistema Interamericano de Derechos Humanos, siendo uno de los 7 Estados que han ratificado todos sus instrumentos. Reiteramos el valor que mi país asigna al Sistema Interamericano de Derechos Humanos como mecanismo de alerta temprana y correctivo que tanto han ayudado al desarrollo de políticas públicas, legislación y jurisprudencia. Consecuentemente con este compromiso no podemos dejar de señalar la importancia de proteger a este sistema tratando de asegurar enfoques equilibrados y desideologizados que aseguren la jerarquía jurídica de sus órganos,  la ecuanimidad de sus aportes y un genuino apoyo a los Estados.

Las cuestiones de género forman también parte esencial de la agenda de política exterior de mi gobierno, en consonancia con los objetivos trazados por el Secretario General de la Organización. Y en ese sentido, manifestamos nuestro compromiso hacia la erradicación de cualquier forma de violencia y discriminación contra la mujer, entendiendo que los Estados tenemos la responsabilidad primaria en la prevención y sensibilización, pero también en la asistencia a las víctimas y en la generación de una cultura de igualdad para varones y mujeres.
Consecuentemente, Argentina mantendrá su tradicional apoyo para continuar mejorando y fortaleciendo el Sistema Interamericano de Derechos Humanos, en la inteligencia de que constituye una fundamental herramienta existente para elevar los estándares de derechos humanos en la región. De la misma manera, continuaremos apoyando la labor de la Comisión Interamericana de Mujeres (CIM) y del Mecanismo de Seguimiento de la Convención de Belém Do Pará (MESECVI), en el entendimiento de que su tarea es igualmente importante y beneficiosa.

En otro orden de ideas, cabe destacar que la Argentina que participó protagónicamente en la creación del Comité Interamericano contra el Terrorismo (CICTE) en 1999, continuará participando y cooperando en materia de prevención y lucha contra el terrorismo a nivel regional en el marco de dicho Comité, especialmente en un momento donde la irracionalidad y el fanatismo campean en el mundo, dejando trágicos saldos de muertes sin sentido y atacando los valores fundamentales de la convivencia humana. Asimismo, la Argentina ha reconocido que el narcotráfico es uno de los mayores problemas y principal amenaza a la seguridad que enfrenta nuestro país. Su erradicación constituye un objetivo principal de nuestra política.

En ese sentido, el Gobierno de mi país ha manifestado que la Argentina debe ser protagonista en los debates y en los procesos de la agenda internacional así como debe ser parte de la solución de cuestiones globales como la lucha contra el narcotráfico. En tal sentido, esperamos incrementar nuestra cooperación en la OEA, en particular con los demás países en la CICAD y con la Secretaría de Seguridad Multidimensional, en la prevención y el tratamiento del abuso de drogas, la reducción de la oferta y disponibilidad de drogas ilícitas y el fortalecimiento de las instituciones y mecanismos para el control de drogas.

En relación con los desafíos a la seguridad pública, los Estados miembros podemos responder colectivamente de manera efectiva a través de esfuerzos estatales y oficiales diseñados y ejecutados desde una perspectiva integral, donde la seguridad trabaje estrechamente con la justicia dentro de un marco superador orientado al desarrollo y mediante la capacitación y profesionalización de nuestras policías.

En este contexto, la Argentina ha propuesto tener una instancia de coordinación de la cooperación técnica policial, de máximo nivel, como una herramienta indispensable en el proceso operativo de cooperación, coordinación y asistencia técnica entre las distintas instituciones y organismos que, de manera recíproca, colaboran en el desarrollo y fortalecimiento de las capacidades estatales de respuesta a las amenazas a la seguridad pública de creciente complejidad, mutable y con gran capacidad de adaptabilidad al cambio.

Asimismo, colaboramos con la Red Interamericana de Desarrollo y Profesionalización Policial -que coordina el Departamento de Seguridad Pública de la OEA- desde su creación en 2014 a través de la Universidad de San Martín (UNSAM) que, junto a la Universidad de San Pablo (Brasil) y Georgetown University (Estados Unidos), trabajan en el diseño e implementación de cursos de capacitación policial. Esta Red cuenta con el valioso apoyo de socios estratégicos como la Comunidad de Policías de las Américas (AMERIPOL), la Policía Federal de Brasil, la Policía Federal de México y al Banco de Desarrollo de América Latina (CAF).

Uno de los tres principales objetivos del Gobierno argentino es alcanzar pobreza cero, objetivo que se encuentra en línea no sólo con la Carta Social de las Américas, y su Plan de Acción, sino también con la agenda 2030. Mi Gobierno ha expresado en reiteradas oportunidades que alcanzar pobreza cero requiere de un gran pacto educativo nacional, en base al que todos los niños puedan acceder a educación de calidad. Asimismo la generación de empleo, y la reducción del trabajo informal, son primordiales.
Es en este contexto, reiteramos nuestro compromiso con todos los  procesos ministeriales existentes en la OEA, y cuyo trabajo resulta fundamental para el intercambio de experiencias y la elaboración de políticas.
Con respecto al desarrollo sostenible, tema central de la próxima Asamblea General, esperamos poder colaborar en la identificación de aquellas áreas en las que la Organización puede efectuar un aporte significativo a los países para la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
Mi país tiene asimismo un renovado interés en participar activamente en los diferentes espacios de cooperación técnica de la OEA, en la inteligencia de que los mismos constituyen un espacio privilegiado para el diálogo con otros actores de la región y con otros socios del sector privado y de la sociedad civil. En ese sentido, señalamos nuestra intención de conocer experiencias exitosas en la constitución de Alianzas Público-Privadas para el desarrollo integral.
Creemos necesario también que la OEA multiplique esfuerzos para incrementar fondos de nuevos socios de manera de ampliar el alcance del Fondo de Cooperación de la OEA.
Otorgamos una especial importancia a la formación de recursos humanos en las áreas prioritarias como una vía potenciadora del desarrollo, y por tal motivo consideramos fundamental el mantenimiento del programa regular de becas y la realización de mayores esfuerzos para ampliar la cantidad de becarios argentinos.
Estamos comprometidos asimismo con la reducción de riesgos de desastres y asistencia humanitaria que implementa la OEA: Sostenimiento del Fondo Especial OEA Cascos Blancos, Apoyo a Centroamérica y acciones de asistencia al desarrollo de Haití.

Es importante asimismo reiterar en este foro, que mi país mantiene firme su voluntad de continuar realizando los esfuerzos a su alcance en procura de cooperar con el proceso de paz que se desarrolla en Colombia, y que ha tenido sensibles avances.
A dichos fines, recientemente se ha creado un Grupo de Trabajo Interministerial –integrado por la Cancillería, el Ministerio de Defensa y el Ministerio de Seguridad-, el cual se encuentra coordinando los múltiples aspectos organizativos vinculados con la participación argentina en las respectivas misiones de apoyo que se llevan a cabo en los ámbitos de las Naciones Unidas y de la OEA.

Desde hace muchos años, la Asamblea General de la OEA, a través de una Declaración y en sintonía con lo resuelto en el marco de las Naciones Unidas, reafirma por consenso la necesidad de que los Gobiernos de mi país y del Reino Unido reanuden cuanto antes las negociaciones sobre la disputa de soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes, con el objeto de encontrar una solución pacífica a esta prolongada controversia. 
En esa declaración la Organización se compromete a seguir examinando la Cuestión de las Islas Malvinas, hasta tanto la disputa por la soberanía de esos territorios esté definitivamente solucionada. Asimismo expresa la satisfacción de los Estados Miembros de la OEA por la reafirmación de la voluntad argentina de continuar explorando vías de solución pacífica y por la actitud constructiva de la Argentina hacia los habitantes de las Islas.
Dicha voluntad de mi país se mantiene incólume y continuaremos solicitando ininterrumpidamente y agradeciendo la recurrente aprobación de dicha Declaración.

En cuanto al fortalecimiento institucional de la OEA y de su gestión administrativa, tenemos la voluntad y disposición de realizar todos los esfuerzos a nuestro alcance en procura de que se encuentren a la mayor brevedad los indispensables consensos que posibiliten la superación de los problemas existentes en la Organización.
Somos conscientes de que la OEA está siendo sometida a una severa prueba dada la persistencia de factores negativos que la afectan de manera recurrente, como la grave situación financiera y presupuestaria y cuestionamientos por parte de algunos Estados Miembros.
Pero es un error pensar que la organización multilateral más antigua del mundo haya sido o sea reticente al cambio.  Por el contrario, la OEA ha subsistido a lo largo de muchos años de existencia y ha tenido la capacidad de adaptarse a las nuevas realidades globales.
No se ha anclado en el pasado sino que se ha regenerado en cada etapa de su historia con nuevas propuestas. Es así como, por ejemplo, ha ido construyendo uno de los acervos jurídicos más ricos a nivel mundial, con más de 200 tratados internacionales y más de 6.000 acuerdos bilaterales de cooperación en los que habiendo tenido una participación están depositados en sus archivos.
Todo ello no es casual, y estamos seguros que con el apoyo de todos, nuestra Organización superará cualquier crisis, será capaz de modernizarse, de mejorar su gestión administrativa fortaleciéndose desde lo institucional, para seguir constituyendo un instrumento útil a todos los Estados Miembros.

Muchas gracias

Fondo argentino de cooperación sur-sur y triangular